SECCIÓN 104
Pasas la noche a mitad de camino entre la vigilia y el sueño inquieto arrepentido de no haberte quedado en Sekelberg para partir de día. Lamentablemente tu refugio no es todo lo bueno que pensabas y, de pronto, surgen de entre las sombras tres lobos de mirada diabólica. La opción de la huida no es viable. Tus esperanzas pasan por lograr acabar con ellos en combate, ve a la SECCIÓN 200.