SECCIÓN 163

Te escondes entre las pilas de leña justo a tiempo mientras escuchas cómo los pasos se acercan al umbral de la cuadra. Quien quiera que fuera se queda quieto ahí unos segundos y regresa al interior de nuevo como así atestiguan los pasos que se alejan.

Parece que el peligro ha pasado y puedes intentar seguir con tu plan, pero quizás no quieras tentar a la suerte tanto...

Si quieres acercarte a la ventana que hay a unos pocos metros de tu escondrijo para intentar mirar qué hay en el interior, ve a la SECCIÓN 326.
Si crees que lo más sensato es abortar tu plan y regresar a las calles de Sekelberg, ve a la SECCIÓN 57.