SECCIÓN 219

+ 5 P.Exp.

Tras cruzar a toda prisa el patio exterior, logras alcanzar la valla y de un rápido salto llegas a la calle. Corres como un condenado dejando atrás a una muchedumbre que de pronto se aglutina en las cuadras. 

“Ufff, por poco!”- piensas – “¡he jugado al límite!” 

La ira que te había empujado al riesgo parece calmarse y poco a poco recuperas la calma y la respiración en el portal de una vieja casa. Dentro escuchas a una familia en una conversación mundana y alegre.

Esta charla y tu precaria situación parecen despertar algo oculto en ti,… ve de inmediato a la SECCIÓN 57.