SECCIÓN 23

Por más que te esfuerzas, compruebas cómo tu presa progresivamente se aleja cada vez más de ti, hasta que tomas conciencia de que no vas a ser capaz de alcanzarla a la carrera. Quien quiera que fuera ha escapado. Gruff te alcanza y le haces parar. Le dices que ya tenéis suficiente por hoy y que toca regresar a la casa e intentar descansar un poco para mañana. 

Sigue en la SECCIÓN 97.