SECCIÓN 329
Extracto de la conversación que escuchas en la taberna…
- Dices que Tallarán y Tarros apoyan en la sombra a los partidarios de Aquilán en la zona de Valdesia, pero tengo entendido que Wexes cuenta allí con el apoyo encubierto de la orgullosa nación de Safia – continúa el burócrata.
- Eso parece – afirma el soldado -. A Safia, nación con la que históricamente nos hemos enfrentado tantas veces, en estos momentos le interesa que Wexes oprima a los aquilanos en Valdesia y, por ende, a los nobles de Tallarán que los apoyan desde la sombra. No olvides que Safia está iracunda con Tallarán y mantiene una política diplomática hostil hacia esa tierra que antes formaba parte de su propia nación hasta que se sublevó y se convirtió en una región independiente.
- Pues vaya. No pinta bien la cosa en el frente de Valdesia. ¿Y qué me dices del frente de Azâfia? – se interesa el burócrata.
- ¿Desde cuando estás tan interesado por la situación internacional? Siempre te han preocupado exclusivamente los asuntos más cercanos. Tirrus, Sekelberg y alrededores diría. O más aún,… tú y tu propio ombligo y nada más – dice el soldado.
- Pues desde que tenemos negocios que dependen de lo que ocurra en esas tierras – replica socarronamente el burócrata.
- En Azâfia – continúa el soldado – la coalición aquilana ha tomado la ciudadela de Farnesio y de la nación de Hebria Wexes ya sólo conserva la aislada ciudad de Meribris al este. La fiel región wexiana de Réllerum tiene que hacer frente a los juvis, que están atacando sin mucho éxito, todo hay que decirlo, su ciudad portuaria de Díndan. Y por otro lado combate a la defensiva a los guerreros del desierto provenientes del Patriarcado de Sahitán, que unilateralmente habían entrado en la guerra viendo la ocasión de expandir sus dominios y su poder en Azâfia a costa del Emperador contra las cuerdas. Creo que Wexes está valorando cederles la ciudad del desierto llamada Casbrília a cambio de la paz y de que los nómadas sáhatar del Patriarcado salgan de la guerra. Bastante tiene ya con enfrentar a los aquilanos. Los sáhatar y los silpas serán cuestiones a tratar más adelante si se salva la situación que más urge – acaba su exposición el soldado.
- La cosa está complicada – suspira el burócrata por primera vez.
- Y queda analizar la situación en nuestro frente, la región de Domos – continúa el soldado -.
Nota: cierra esta ventana y sigue leyendo en la sección que estuvieras.
- Dices que Tallarán y Tarros apoyan en la sombra a los partidarios de Aquilán en la zona de Valdesia, pero tengo entendido que Wexes cuenta allí con el apoyo encubierto de la orgullosa nación de Safia – continúa el burócrata.
- Eso parece – afirma el soldado -. A Safia, nación con la que históricamente nos hemos enfrentado tantas veces, en estos momentos le interesa que Wexes oprima a los aquilanos en Valdesia y, por ende, a los nobles de Tallarán que los apoyan desde la sombra. No olvides que Safia está iracunda con Tallarán y mantiene una política diplomática hostil hacia esa tierra que antes formaba parte de su propia nación hasta que se sublevó y se convirtió en una región independiente.
- Pues vaya. No pinta bien la cosa en el frente de Valdesia. ¿Y qué me dices del frente de Azâfia? – se interesa el burócrata.
- ¿Desde cuando estás tan interesado por la situación internacional? Siempre te han preocupado exclusivamente los asuntos más cercanos. Tirrus, Sekelberg y alrededores diría. O más aún,… tú y tu propio ombligo y nada más – dice el soldado.
- Pues desde que tenemos negocios que dependen de lo que ocurra en esas tierras – replica socarronamente el burócrata.
- En Azâfia – continúa el soldado – la coalición aquilana ha tomado la ciudadela de Farnesio y de la nación de Hebria Wexes ya sólo conserva la aislada ciudad de Meribris al este. La fiel región wexiana de Réllerum tiene que hacer frente a los juvis, que están atacando sin mucho éxito, todo hay que decirlo, su ciudad portuaria de Díndan. Y por otro lado combate a la defensiva a los guerreros del desierto provenientes del Patriarcado de Sahitán, que unilateralmente habían entrado en la guerra viendo la ocasión de expandir sus dominios y su poder en Azâfia a costa del Emperador contra las cuerdas. Creo que Wexes está valorando cederles la ciudad del desierto llamada Casbrília a cambio de la paz y de que los nómadas sáhatar del Patriarcado salgan de la guerra. Bastante tiene ya con enfrentar a los aquilanos. Los sáhatar y los silpas serán cuestiones a tratar más adelante si se salva la situación que más urge – acaba su exposición el soldado.
- La cosa está complicada – suspira el burócrata por primera vez.
- Y queda analizar la situación en nuestro frente, la región de Domos – continúa el soldado -.
Nota: cierra esta ventana y sigue leyendo en la sección que estuvieras.