SECCIÓN 502
Te niegas a aceptar el chantaje, te armas de valor y reanudas tus pasos hacia el norte. Ambos hombres rompen a reír a carcajadas y de pronto te embisten con intenciones de hacerte daño. No tienes más remedio que intentar luchar por tu vida.
Ve a la SECCIÓN 210.
Ve a la SECCIÓN 210.