SECCIÓN 132

+ 25 P.Exp.

Peleas con toda la fuerza que te otorga la ira que te reconcome y finalmente logras doblegar al apestoso cincuentón. Uno de tus golpes produce un horrible crujido en los huesos del cuello del hombre, quién cae desplomado al instante. 

Puedes intentar registrarle para apoderarte de sus pertenencias, en cuyo caso pasa a la SECCIÓN 440.
O puedes ir hacia la entrada de la cuadra sin perder tiempo. En este caso, ve a la SECCIÓN 3.
Finalmente, si crees que tu venganza con el mundo ya ha sido suficientemente saldada y debes regresar a las calles de Sekelberg, ve a la SECCIÓN 57.